Películas

 

 LOS CHICOS DEL CORO

 

La película los chicos del coro trata de un internado en el que hay niños y son duramente castigados si realizan alguna acción mal y su castigo puede ser o hacer trabajos generales para el centro como puede ser limpiar o estar encerrados en una especie de celda. Todo esto empieza a cambiar cuando viene un profesor que sería también el vigilante del centro. Con dicho profesor los comportamientos de los alumnos se van mejorando gracias a la música. Pese a que al principio los niños intentan reírse de él y no hacerle caso consigue captar la atención y motivación de los alumnos y son capaces de formar un coro.

En la película los chicos del coro se aprecia claramente dos diferenciadas teorías del curriculum. Una se aprecia con el director del internado que utiliza la teoría racional-tecnológica puesto que siga de forma estricta el currículum y no se preocupa de los procesos sino de los resultados. Y la otra teoría es la socio crítica ejercida por el profesor nuevo que pretende que con la música los comportamientos de los alumnos sean buenos. No se fija tanto en las áreas que tienen que aprender como puede ser Lengua, Matemáticas sino que prefiere que en su clase se produzca una armonía y se intente asimilar ciertos valores, por lo que no le importa tanto los resultados. 

 

LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS

 

 Situada en 1936, Don Gregorio enseñará a Moncho con dedicación y paciencia toda su sabiduría en cuanto a los conocimientos, la literatura, la naturaleza, y hasta las mujeres. Pero el trasfondo de la amenaza política subsistirá siempre, especialmente cuando Don Gregorio es atacado por ser considerado un enemigo del régimen fascista. Así se irá abriendo entre estos dos amigos una brecha, traída por la fuerza del contexto que los rodea. La política y la guerra se interponen entre las personas y desembocan, indefectiblemente, en la tragedia.

¿Cómo recobrar después de esto, la inocencia? Parece ser la pregunta de José Luís Cuerda, cuando Don Gregorio, al contrario del padre de Moncho, opte por si mismo y por sus ideales, aunque esta opción signifique la muerte. Dura y con un dramático final, La lengua de las mariposas explora el nacimiento de una vida a los horrores de una guerra.

La película plantea, como muchas otras, esa especial relación que une a un adulto y a un menor. Don Gregorio -Fernando Fernán Gómez- maestro ya viejo, y su alumno, Moncho -Manuel Lozano- el niño que gusta de aprender y descubrir. El maestro, con sus buenas artes, se esfuerza por entrar en un mundo en el que aporta sus experiencias como maestro y sus ideas como republicano. Su trabajo se ve en la última secuencia, en esa cara de frustración del maestro al ver a su alumno que le lanza piedras cuando va, camino del fusilamiento,  detenido por los falangistas. Maestros que viven en su entorno, conectados a él, a sus problemas y dificultades, que los hay y los ha habido siempre.

La tarea del maestro debe partir de un diálogo abierto y permanente entre los mismos maestros y entre ellos y su entorno social. La escuela de hoy tiene que abrirse más a sus contextos, que inevitablemente entran a ella, y ello exige replantearse el oficio del maestro tanto en el aula como en la comunidad.

Con ésta película se aprecia las diferencias en las ideas políticas que se producían en esa época y como llega a juzgarte la gente no por lo que eres sino por lo que pienses. Con Moncho aprendemos a saber aprenciar a las personas por lo que son y por lo que puedes llegar a aprender de ellas, para este niño su maestro era su modelo y lo admiraba pos su saber pese que en su casa no tuvieran los mismo principios.

También se observa la discreción por parte del maestro, Don Gregorio, a la hora de responder a preguntas para no manipular las ideas de los alumnos pregunta primero que opinan de ello en casa y las respeta sin incolcurla ni manipularle según sus ideales

 

EL FLORIDO PENSIL

El Florido Pensil es un reflejo, en clave de humor, de la educación de varias generaciones de españoles, entre las décadas de los cuarenta a los sesenta. Basada en el libro homónimo de Andrés Sopeña, evoca, desde el presente, sus recuerdos de entonces: la escuela cotidiana, la radio local, los tebeos de Roberto Alcázar, el cine de los jueves con Franco inaugurando pantanos y Yon Güein persiguiendo y matando indios. A través de la mirada infantil de un Sopeña niño y de sus compañeros de escuela se descubre -con una eficaz comicidad no exenta de ironía- una manera de entender el mundo, la sociedad y una España de glorias florido pensil, tal como se cantaba en el himno nacional de aquellos años.

Esta película me recuerda a las histórias que mis abuelos y padres cuentan de esa época en la que la religión estaba muy presente y era muy importante.